CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
NUEVA EDICION revisada, actualizada y ampliada. CONOCERNOS, es un libro de consulta, para que quien sufra de una enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la verdadera causa emocional de su problema. PARA COMPRARLO, PULSAD SOBRE LA IMAGEN

15 mayo 2013

MUÑECA (Conflictos emocionales que pueden afectar)




Es la articulación que une el antebrazo a la mano. Representan el movimiento, la flexibilidad, la destreza, la soltura y la habilidad. Está relacionada con lo que hacemos, “con el gesto preciso del trabajo”. La precisión de movimientos. La voluntad, el deseo de actuar. La forma cómo manejamos nuestras experiencias, nuestras acciones.

Desvalorización por no poder asumir una función, un papel, una tarea. No conseguimos hacer algo (limpiar, coser, cocinar, coser, etc.), falta de destreza.

Los problemas en las muñecas nos expresan que somos inflexibles, que nuestra manera de pensar y nuestros actos son rígidos, que no nos manejamos con destreza, con soltura, con decisión, ni con amor. Hay pues una obstrucción, un bloqueo o una negación frente a las acciones que debería hacer. Manifiesta la actitud de la persona que cree poder someter la realidad a su voluntad, el deseo de “pasar a la fuerza”, de marcar directrices con  exceso.

Es posible que creamos que no estamos a la altura para realizar una determinada tarea (sentirnos torpe manualmente), que nos falta destreza o que nos falta seguridad en nuestros actos o en nuestros  deseos de actuar, por miedo a equivocarnos o por falta de confianza en nosotros mismos.

También pueden dolernos cuando nos impedimos hacer algo, cuando no nos concedemos permiso, o bien cuando tenemos la sensación de no poder actuar porque alguien o algo nos lo impide.

Del mismo modo cuando queremos o tenemos que hacer demasiado y en el fondo no nos apetece o pensamos que alguien abusa de nosotros y no lo hacemos con amor, sino solo exclusivamente a través de la voluntad y la fuerza, por obligación, por miedo o por culpabilidad; nuestras muñecas terminarán calmando nuestro exceso de voluntad produciendo dolor.

Quistes: Negación de la realidad.

Si la tensión se manifiesta en la mano o en la muñeca derecha, estará relacionado con el simbolismo Yin (lo maternal) y si se produce el problema en la mano o en la muñeca izquierda, guardará relación con el simbolismo Yang (lo paternal).

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:

¿Dónde no estoy dando lo suficiente? ¿Quién o qué motivo me impide actuar?

¿Qué es lo que no quiero aceptar? ¿En qué aspecto debería ceder?

Que el amor sea la base donde se sustenten todas nuestras acciones y la energía que maneje nuestras experiencias.
Extraído de mi libro CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?


06 mayo 2013

CELULITIS (Conflictos emocionales que pueden producir esta afección)




La celulitis suele afectar fundamentalmente a las mujeres (aunque se puede dar en los hombres) y se manifiesta por la retención de agua y un aumento de la distribución irregular de las toxinas y de las grasas en las nalgas, piernas, abdomen, nuca, espalda, etc. La celulitis se relaciona con emociones reprimidas, pesares y resentimientos que la persona retiene dentro de sí misma. Está vinculada al compromiso. El afectado tiene miedo de comprometerse plenamente con la persona que ama y se niega a ir hacia delante. Este miedo puede tener su origen en un acontecimiento en el cual se sintió abandonado.
La celulitis se manifiesta más en las mujeres que en los hombres porque, para ellas, el aspecto físico es muy importante. Desde muy joven empiezan a preocuparse por su aspecto, por su silueta que quiere que sea perfecta según las normas de la sociedad.
Cartucheras: Son una manera inconsciente de “querer proteger su feminidad, su sexualidad, como mamá”.
A veces están vinculadas con los abortos que la persona ha padecido.
Extraído de mi libro CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

30 abril 2013

¿EN QUÉ CAMPOS DE ENERGÍA Y DE RESONANCIA TE MUEVES?





Es importantísimo realizar acciones como la de meditar y Ser en el Ahora que proponemos en nuestro espacio, pero si en la vida de cada día nos rodeamos de campos vibratorios que para nosotros son equivocados, podremos esforzarnos repetidamente para que se produzcan las resonancias más convenientes, pero nuestro entorno nos conducirá siempre allá donde realmente no queremos estar, y de esta manera hará fracasar nuestros intentos por vivir en nuevos y más positivos campos de resonancia. Entonces toda nuestra experiencia nos recordará y hará sentir negativamente, que somos individuos aislados, caóticos, pobres, tristes... personas fracasadas, hijos mimados o generalmente ineptos, etc.
Por esto es importante no rodearse de situaciones y campos vibratorios equivocados. Sin embargo, esto no quiere decir que no estemos donde debamos estar. Es posible que debamos desenvolvernos en lugares y situaciones de por sí negativas. Entonces estas situaciones no serán para nosotros equivocadas, sino que deberemos ser conscientes en ellas, amar y obrar adecuadamente. Y por supuesto, reforzar nuestras vibraciones relativamente elevadas con prácticas adecuadas, como la meditación.

El campo de energías que nos rodea
nos influye con un poder persistente,
por lo que no deberemos buscar gratuitamente
ni personas ni lugares equivocados.
Es diferente a cuando nuestro deber es obrar
en lugares y con personas negativas.
En este caso tenemos que fortalecernos
con la Luz de la consciencia
y emitir las mejores energías
que nuestro Ser permita.
Pero para que surja en esas situaciones
esta Luz que es la Consciencia
debemos antes habernos preparado
y haber elevado la tasa vibratoria de nuestra energía.


Como ya hemos dicho, podemos ser influidos completamente por campos de resonancia ajenos. Todos lo sabemos demasiado bien por nuestras experiencias diarias.
Podemos estar, por ejemplo, tranquilos y en paz, pero a menudo es suficiente una sola persona para dejarnos llevar por su rabia y su descontento. En pocos segundos nos encontramos de repente en una discusión increíblemente violenta, que se ha desencadenado como un incendio ardiendo en un bosque. A veces decimos cosas que no queríamos decir, o tomamos decisiones precipitadas, que con un análisis más considerado jamás hubiéramos tomado.
A menudo no comprendemos cómo hemos podido dejarnos arrastrar a una discusión así, cuando el día había transcurrido de manera tan maravillosa y armónica hasta ese momento.
Sin embargo, la explicación es muy sencilla: simple y llanamente hemos caído en la trampa del campo de resonancia de otra persona y nos hemos dejado influir. Esto significa que nuestra energía vibratoria se ha amoldado a la suya. Tanto si era nuestra voluntad como si no, fuimos influidos por una energía ajena.

Sin embargo, si consideramos bien el asunto, veremos que esa energía no nos es tan ajena, porque si no hubiera podido tener cabida en nosotros, tampoco nos habríamos dejado influir por ella. No habríamos resonado con ella. La vibración pretendidamente extraña no habría hecho vibrar nada en nosotros.
Si nos dejamos contagiar por una persona pendenciera, el potencial para la disputa arraiga también en nuestro interior.
Nosotros podemos serlo todo, todas las facetas de las emociones están en nuestro ser. Podemos ser pacíficos, amorosos, comprensivos, airados, malhumorados, envidiosos, irritables o desconfiados. Si por ejemplo nos encontramos con alguien lleno de amor y de simpatía, también nosotros seremos tiernos y amorosos, y experimentaremos esa simpatía. Ambas, la ira y la simpatía, existen ya en nuestro ser, de lo contrario, en ningún caso podríamos entrar en esa energía.

Depende siempre de nosotros qué potencial interior de vibración queremos activar.
Está en nuestras manos. A fin de cuentas, también nosotros conocemos suficientes posibilidades maravillosas de cómo nos podemos contagiar de energías vibratorias extrañas. Cuando por ejemplo entramos en una iglesia, de repente, nos comportamos de manera distinta -y no sólo porque esto es lo que se espera de nosotros, sino porque inmediatamente nos dejamos invadir por la vibración de paz del recinto. La captamos al vuelo y nos volvemos más tranquilos y pacíficos. Ocasionalmente, la tranquilidad interior sigue con nosotros cuando volvemos a la calle y a la vida diaria.
Lo mismo sucede cuando leemos un libro o visitamos una Web espiritual o conmovedora, o escuchamos una música edificante. Inmediatamente captamos las resonancias de otras personas o melodías y nos alineamos con ellas. El único trabajo que hemos hecho en este caso consiste en habernos entregado.

Aprovechamos los campos de resonancia existentes para acercarnos a las energías deseadas.
A menudo, sin embargo, frecuentamos campos de energía que van completamente en contra de nuestros deseos. Nos rodeamos de personas que con sus dudas nos debilitan y quieren convencernos de que aquello que nos proponemos no puede funcionar de ninguna manera. No hay que sorprenderse, pues, de que empecemos a dudar cuando en un campo de resonancia nos rodeamos de escépticos. Muy a menudo este desarrollo se consuma de manera insidiosa e imperceptible. Por ello, es bueno de vez en cuando comprobar si nos hallamos en los campos de energías correctos y provechosos para nosotros.

Cuando reconocemos que alguien o algo no nos conviene, nadie nos obliga a permanecer con esa persona o en esa circunstancia y a seguir exponiéndonos a esa energía destructiva.
Naturalmente, a menudo pensamos que no encontraremos a nadie más que nos acompañe en nuestro proyecto, y nosotros podemos decir por suerte que en general tenemos a alguien de nuestra parte. Esto sólo insinúa a nuestra mente que no se trata de un «milagro». Nuestra mente nos confirma principalmente sólo en nuestro sentimiento de mediocridad. Pero si queremos salir de esa situación, entonces conviene rápidamente buscar un nuevo campo de resonancia que sea positivo, para que podamos crecer y hacernos mayores.

Un aspecto más:
Nuestra energía se emite desde una especie de matriz (que se encuentra en lo más profundo de nosotros mismos) que la hace vibrar y resonar en el Universo según lo que somos como seres humanos... y que atrae a nuestra vida sólo lo similar.
Entonces, podemos utilizar nuestro entorno, nuestra situación vital, como una especie de "sistema de lectura". En lo que viene a nosotros, o en aquello que atraemos, podemos leer de qué manera estamos programados en lo más íntimo. La conexión con todas las cosas nos ayuda a comprendernos a nosotros mismos y aprovechar este potencial.

La Página de la Vida

23 abril 2013

ENDOMETRIOSIS



Es una afección ginecológica que se caracteriza por la presencia anormal de mucosa uterina en lugares del cuerpo donde no debería estar, por ejemplo: en la vagina, las trompas uterinas, en la cavidad abdominal, en la vejiga urinaria.
Cuando la endometriosis afecta a la vejiga traduce un conflicto entre su madre y su pareja. Éste no la soporta e impide que aquella frecuente su hogar. Aunque ella desea tener un hijo para complacer a su madre, no puede tenerlo en la casa, ya que en ella su madre está vetada y, es por eso, que la mucosa del útero se desplaza hacia la vejiga, el órgano que sirve para marcar el territorio. “Tengo muchas ganas de estar embarazada, pero no puedo acoger al hijo en el lugar que debiera, de modo que lo alojo fuera (el hogar está fuera; la familia está desintegrada). Impresión de que la casa no es nuestra. “No estoy en casa” “Estoy excluida de la casa”.
La endometriosis también puede manifestarse en mujeres que aunque desean tener un hijo, no lo pueden concebir porque inconscientemente tienen miedo a las consecuencias del parto (sufrir enormemente o morir), o tal vez porque temen que el niño rompa la armonía de la pareja, o por miedo en relación al mundo tal como es y a las incertidumbres del futuro.
Se manifiesta como consecuencia de haber sufrido una relación emocional tensa, difícil, dolorosa y, en ocasiones hasta violenta con la madre.
Se trata de una madre que ha invadido la vida de su hija, que carece de capacidad afectiva y que constantemente la reprocha y la ofende. Como consecuencia de esta relación complicada la mujer tiende a endurecerse físicamente y, desarrolla una actitud masculina en la vida, como la inclinación a forzar las cosas, a querer dirigirlo todo,  a mantener relaciones de poder o la tendencia a cargarse en exceso de actividades.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:
No permitir, bajo ningún concepto, que su madre invada su Ser.
Desarrollar la propia feminidad en todos los planos.
Aceptar el miedo e integrarlo para satisfacer su deseo de ser madre. Estas mujeres han de permitirse la posibilidad de poder ser derrotadas, a veces, en sus proyectos creativos.
Extraído de mi libro CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
Related Posts with Thumbnails