CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
CONOCERNOS, es un libro de consulta, para que quien sufra de una enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la verdadera causa emocional de su problema.Pueden adquirirlo en papel y también en versión digital (Kindle) a la derecha.

23 mayo 2016

CROHN, enfermedad de: (Conflictos emocionales que pueden causarla)


La enfermedad de Crohn es una afección crónica autoinmune en la cual el sistema inmunológico del individuo ataca su propio intestino produciendo inflamación.
Frecuentemente la parte afectada es el íleon o tramo final del intestino delgado, aunque la enfermedad puede aparecer en cualquier lugar del tracto digestivo.
Cuando aparece este síntoma la persona está viviendo un conflicto emocional en el cual siente miedo a perder su identidad. Este síntoma es la consecuencia de situaciones muy sucias, muy bajas, muy desagradables, muy cochinas y despreciables vividas desde hace ya algún tiempo dentro del ámbito familiar (muchas veces relacionado con el padre) o laboral. Suele ser muy común en casos de constante bullying escolar y/o laboral. Igualmente lo pueden presentar personas que han sido traicionadas.
Necesariamente existe un miedo real a morir, a no poder hablar, a no poder expresar lo que sucede. Unido a un permanente sentimiento de carencia material o afectiva. Si la persona es joven, siente que no puede contárselo a nadie de su familia  porque podrían llegar a culparla a ella. Si es una persona mayor, siente que debe resistir para no perder el empleo o la ganancia económica.
-“No me siento”. -“No sirvo para nada”. -“Me desprecio”. -“Esto me ha sido usurpado de un modo despreciable”.
La persona siente que no puede digerir la presa, el bocado y además no encuentra la salida, para la porquería.
Esta enfermedad suele afectar a personas muy estresadas, muy presionadas en el mundo laboral y que deben soportar muchas órdenes y exigencias. Como no se valoran a si mismos, se dejan dominar, lo cual le subleva enormemente, pero no saben ponerse en su lugar por miedo a disgustar a los otros. Tienen miedo de no estar a la altura de lo que los demás esperan de ellos.
También pueden padecer ileítis aquellas personas que se sienten rechazadas por los demás y como rebeldía rechazan todo y a todos.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:...
(Véase intestinos)



Joman Romero


11 mayo 2016

TIROIDES (Conflictos emocionales que pueden afectarla)


La tiroides es una glándula neuroendocrina que pesa entre 15 y 30 gramos y está formada por dos lóbulos en forma de mariposa situados a ambos lados de la tráquea. Participa en la producción de hormonas, especialmente la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3).
Estas hormonas regulan el metabolismo basal, afectan al crecimiento y al grado de funcionalidad de otros sistemas del organismo. Es a través de estas hormonas que la tiroides realiza una de sus principales funciones, gestionar la velocidad del metabolismo; es decir, que produce hormonas que lo aceleran, haciendo ir más rápido al corazón, la digestión… o ralentizan el metabolismo, si se para o se reduce la producción de estas hormonas.
La tiroides, representa simbólicamente el reloj biológico del cuerpo, y siempre tendrá relación con conflictos relacionados con "tiempo".
Me siento sobrepasado por los acontecimientos. No puedo llevar el ritmo ante todo lo que me está sucediendo. Tengo un conflicto de urgencia. Tengo un conflicto de no poder tomar algo que es mío.
Vivido en femenino (mujeres diestras u hombres zurdos): Tener problemas en la tiroides indica que estoy enfrentando un miedo de frente, me siento impotente para resolver lo que se viene.
Vivido en masculino (mujeres zurdas u hombres diestros): No presentaré problemas en la tiroides, sino en los ganglios.
"A pesar de tener esto casi seguro, lo puedo perder". "No soy lo suficientemente rápido para conseguir tal cosa". "¿Cuándo llegará mi turno?"
Afecta a personas que sienten que nunca pueden hacer lo que ellos realmente desean, sumado al hecho de que tienen oculto un sentimiento de estar siendo humillados o bien de que lo que ellos hacen es humillante.
Lóbulo derecho: Conflicto de no poder atrapar el pedazo suficientemente rápido.
Lóbulo izquierdo: Conflicto de no poder deshacerse del pedazo lo suficientemente rápido. “No puedo actuar suficientemente rápido”. Conflicto de sentirse sobrepasado por los acontecimientos (en el sentido de tiempo, urgencia). O porqué hay varios hechos que necesitan ser atendidos con urgencia.
Conflicto de no poder atrapar algo vital que nos es inalcanzable. “A pesar de tener esto casi seguro, lo puedo perder”. “No soy lo suficientemente rápido para conseguir tal cosa”. ¿Cuándo llegará mi turno?
Tiroides-Canales Excretores: Conflicto de impotencia: “Estoy atado de pies y manos y no puedo actuar ante algo urgente”. “Hay que hacer algo y nadie hace nada”.
Conflicto de miedo frontal frente a un peligro, un ataque, con un componente de no poder dar la alerta, o de indignarse, pero quedándose en el territorio cuando llega el peligro.
Miedo a luchar y sentirse impotente: “No se puede superar el obstáculo.  Esperar siempre al último momento para hacer algo y darse cuenta entonces de que no lo conseguiremos.
Miedo a afrontar los problemas. Miedo a tener que luchar y sentirse impotente. “¿Acaso nadie puede hacer nada rápido?”. 
Tiroides - tejido folicular: No puedo conseguir o atrapar a la presa, al bocado, etc. soy lento. (La presa puede ser un novio, un ascenso, un puesto de trabajo, etc.).
Carcinoma anaplásico: Estar perdiendo el lugar en el mundo. La única opción que parece factible es morir rápido.
Carcinoma folicular: Conflicto de tener que proteger (rápidamente) a los míos porque el peligro está dentro de casa.
Carcinoma medular: Conflicto de desvalorización por no haber sido lo suficientemente rápido para salvarse o salvar a alguien de una destrucción.

Carcinoma papilar: Necesidad de huir ante el peligro de forma rápida (solución femenina).  
Bocio y bocio multinodular: Nos sentimos impotentes, atados de pies y manos. Alguien debería hacer algo pero nadie hace nada. Siempre espero hasta el final para actuar. Siento que la vida o algo o alguien me ahorca.
Miedo al estrangulamiento; cada nódulo corresponde a un conflicto. “Quiere moverse, pero no puede”. “Necesidad de actuar rápido ante una situación peligrosa y no hacer nada”. “Deberíamos haber actuado con rapidez y no hicimos nada”. Por ejemplo: una niña se cae y se golpea la cabeza, los padres únicamente la consuelan, horas más tarde entra en coma.
En caso de bocio multinodular, con zonas calientes y zonas frías, la mente está en conflicto activo frente a determinados acontecimientos cotidianos. Se encuentra en fase de solución para otros acontecimientos pasados.
Enfermedad de Hashimoto: Hipotiroidismo autoinmune. Hay enfermedades autoinmunes que afectan a la tiroides y en este caso seguimos encontrando el mismo resentir del hipotiroidismo, porque las enfermedades autoinmunes destruyen la glándula y pueden fabricar menos cantidad de hormona.
Fase de estrés del conflicto de impotencia.
“Nací en unas circunstancias que pasaron con demasiada rapidez”. Chica que a los once meses de haber nacido, su madre dio a luz a un hermano. Su hermano nació demasiado pronto. Hubiera deseado parar el tiempo para poder disfrutar más de la atención de los padres.
“Siento que a mi hermano mayor lo quieren más que a mí y quiero haber nacido antes para que me quieran más y para conseguirlo, autodestruyo mi tiroides”.
Chica adolescente se queja, en su casa, porque se ve obligada a hacer rápido la limpieza de su habitación antes de marcharse al instituto y ella se niega.
“Tengo derecho a existir a condición de que el tiempo se ralentice”.
Paratiroides: Sus hormonas son la calcitonina y la parathormona. El calcio acelera determinados procesos biológicos vitales. “Conflicto de “no hacer lo suficiente”.
“No consigo hacer lo que hace falta para atrapar el pedazo”. “Quiero obtener el pedazo rápido y escupirlo”. “Quiero apartarme de ello rápido, escupirlo”. “No puedo escupirle a la cara”. “Quiero construirme” (calcio).
“Mis padres me quieren someter; me cuesta encontrar el equilibrio (fosfocálcico) entre mis padres y yo”.
Tiroides – cáncer: Conflicto de sentirse sobrepasado por los acontecimientos. Conflicto de urgencia. Conflicto de no ser lo suficientemente rápido para poder atrapar el pedazo, o aún teniendo el “pedazo” en la boca, no estoy seguro de tragarlo.
Deseamos sentirnos más firme en lo que somos o hacemos. Sentirnos sin apoyo. Deseo de ser fuerte y sólido.
“Tengo las manos atadas y no puedo hacer nada” o “habría que hacer algo urgentemente, pero nadie hace nada”.
 “No me siento lo suficientemente sólido a nivel de mi estructura”.
“Necesito ser fuerte, necesito que me sostengan, pero no tengo a nadie que lo haga". "Necesito apoyo y no lo tengo”.
El cáncer siempre se trata de un conflicto de larga duración y que consideramos de vital importancia. 
Las personas con problemas de tiroides, sienten que nunca pueden hacer lo que ellos realmente desean. Ocultan un sentimiento de estar siendo humillados o bien piensan que lo que hacen es humillante.
(Véase hipotiroidismo, hipertiroidismo)
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:...





Joman Romero

Cómo trascender el ego, abandonar la negatividad y disolver la inconsciencia


05 mayo 2016

AGORAFOBIA (Conflictos emocionales que pueden causarla)


La agorafobia viene de las palabras griegas Agora (que significa plaza pública) y Phobus (temor). Es el pánico a los espacios abiertos y a los lugares públicos.
Se trata de un conflicto de útero.
“Estoy bien en el vientre de mi madre, pero percibo un gran peligro fuera”. Ambiente familiar conflictivo.  Existe un exceso de responsabilidad en los agorafóbicos. Durante el aprendizaje de la vida (la infancia) tuvieron que responsabilizarse en demasía de algo o de alguna persona (normalmente la madre).
“No me meto en situaciones que no puedo controlar”.
“Si pasa algo, nadie va a poder ayudarme”.
“Salir fuera, estar ahí fuera, es peligroso”.
Conflicto de dependencia con la madre.
Fuerte crítica hacia la madre.
Es necesario hablar con la mamá y averiguar qué es lo que ella estaba sintiendo durante su embarazo.
Cortar los lazos de dependencia de la madre.
Miedo inconsciente a la muerte y a la locura.

Conflictos relacionados con el frío. Una muerte en el frío o a causa del frío. O alguien atrapado por el frío. 




27 abril 2016

¿QUÉ ES EL ZEN?

Para entender la filosofía Zen es imprescindible comprender el budismo y algunas de las principales religiones orientales.

El Budismo tiene el objetivo de que todos los seres sean felices. No busca la salvación de sus almas, como la mayoría de las religiones monoteístas, sino que intenta apartar el sufrimiento de la vida.
Para ello, Buda indagó sobre la raíz del dolor.
Todos estamos condenados a sufrir. ¿Por qué? Básicamente porque todo se acaba, porque estamos en un mundo en que todo es perecedero. La vejez, la enfermedad, la muerte, estamos continuamente expuestos a ellas y son la principal causa del dolor.
Para huir de él, nos aferramos a los momentos de alegría, pero éstos reportan aún más sufrimiento cuando acaban.
La idea que mantiene el budismo es que atarse a este mundo sólo produce dolor. Por ello debemos buscar la iluminación: comprender que este mundo es ficticio, que vivimos rodeados de apariencias y somos nosotros los que decidimos creerlas ciertas. 

Existe un mundo imperecedero. Es donde están nuestras almas antes de llegar a la Tierra y donde vuelven a ir cuando morimos.
En ese mundo, la felicidad es auténtica, porque no tiene fin.
Por lo tanto, se ha de llegar a un estado que nos permita ver el universo en su totalidad y sirva para que seamos conscientes que todo lo que damos por cierto no es nada más que apariencia. 

Todos nuestros actos tienen una reacción. Es la ley del karma. Y nosotros tenemos que equilibrar la balanza.
Volveremos de nuevo a la Tierra para saldar las deudas kármicas de nuestra anterior existencia. Pero al vivir de nuevo, crearemos más karma y por tanto tendremos que volver de nuevo. Y así sucesivamente.
La única forma de acabar con todo esto es escapar a la ley del karma, pero no es fácil.
El único camino es dejar de sentir las emociones que forman parte de las apariencias. No sentir rabia, ni ira, ni envidia, ni alegría, ni dolor… Comprender que todo esto son sólo engaños que no nos permiten evolucionar a un estado superior de conciencia. Sólo así, según el Budismo, se podrá acceder al Nirvana, un estado en que nos libraríamos de la cadena de reencarnaciones y formaríamos parte de todo el universo.
En el Budismo, el Nirvana supone la aniquilación, la destrucción de la individualidad, que es la única forma de acabar con el sufrimiento. La única fuente que procura la felicidad absoluta.
En el Budismo no existe el concepto de pecado. No hay nada que esté bien o mal, porque así lo mande un Ser Supremo. Cada cual busca la felicidad de la forma que puede.
Dañar a los demás es perjudicial, porque incrementa el karma negativo, y es una forma de hacernos daño a nosotros mismos.
Alcanzar la Iluminación, ese estado que nos permite ver el mundo tal y como es y prescindir de las apariencias, no es un camino fácil. Para ello, es necesaria la meditación, que es la única forma de abstraerse de lo que nos rodea y conectar con nuestra verdadera naturaleza.
El Budismo es la religión más individualista. Cada uno busca su propia iluminación, y como mucho, puede compartir sus conocimientos con otros que también ansíen llegar a este estado.
Al pensar en el Budismo, la imagen que nos viene a la mente es la de monjes asiáticos, con la cabeza rapada, el manto rojo, meditando largas horas en busca de la verdad absoluta. Sin embargo, el Zen rompe completamente con este concepto.
En la filosofía Zen, no hay necesidad de retirarse del mundanal ruido, no es necesario renunciar a todo, se puede vivir el día a día de forma mística para conseguir la paz de espíritu.
El Zen es la disciplina de la Iluminación, y es que ése es su único objetivo.
Los seguidores del Zen no teorizan sobre el origen y el final del mundo, no se dejan llevar por la metafísica, no es necesario recitar sutras, ni dedicar horas a la meditación, ésta se puede llevar a cabo en cada una de las acciones cotidianas.
La espiritualidad no es una renuncia al quehacer diario.
El Zen se practica en la cotidianidad. Es una filosofía aplicable a cualquier tipo de vida, esto es lo que hace que sea una filosofía mucho más mística que ninguna otra, ya que no separa lo divino de lo humano, sino que convierte a cada acción humana en una forma de trascender y, por tanto, de encontrar la Iluminación.
En el Zen, no se impone un camino o una serie de preceptos que el hombre deba cumplir. Casi todas las religiones tienen un objetivo y una razón para alcanzarlo: ser buenos para no ir al infierno, llegar a la iluminación para dejar de sufrir… Esto no ocurre en el Zen. 
El Zen es la búsqueda de la espiritualidad por la espiritualidad.
La naturaleza del ser humano es ya pura y elevada, por tanto, volver a ella implica liberarnos de todas las apariencias impuestas y regresar a un estado originario.
La Iluminación es un estado que ya tenemos de salida y no se trata de hacer grandes sacrificios para acceder a ella. 
El Zen apenas tiene normas y preceptos que se tengan que seguir al pie de la letra, es una doctrina muy libre.
La meditación es una de las formas de encontrar el camino hacia la iluminación, por eso el Zen desarrolla muchas técnicas en este sentido. No se trata de una imposición, sino de una recomendación.
La iluminación se puede alcanzar desde cualquier camino, cada uno tendrá que encontrar el propio para llegar a este estado de liberación del sufrimiento.

Es imposible encontrar un escrito que explique cómo se ha de vivir según el Zen, pues esto sería una contradicción en sí mismo. Una filosofía libre no tiene mandatos. 
El Zen se ha ido transmitiendo a lo largo de los siglos a través de maestros a sus discípulos. No se ha de intelectualizar lo místico, sino que se ha de vivir.
No sirve el estudiar libros sagrados, el conocimiento llega gracias al ejercicio de la intuición.
Los maestros del Zen no dan largas explicaciones teóricas, sino que plantean a sus alumnos situaciones que sirven para que ellos desarrollen su intuición.
El Zen es una experiencia vivida, no pensada.
El Zen intenta que se consiga la paz interior, ese estado mental en que no se fuerza nada, sino que todo fluye de forma natural. Por tanto sería contradictorio que para alcanzarlo uno tuviera que hacer un sobreesfuerzo intelectual.

El maestro del Zen apunta directamente a la mente del alumno. Éste alcanza el estado de Buda desde su propia naturaleza y no desde la reflexión intelectual.


12 abril 2016

DIABETES (Conflictos emocionales que pueden causarla)


La diabetes es una enfermedad que consiste en la incapacidad del cuerpo para aprovechar la glucosa (azúcar) ingerida, lo que provoca que ésta permanezca en la sangre en cantidades superiores a las normales.
A la larga tener en la sangre un nivel de glucosa elevado puede derivar en complicaciones que dañan distintas partes de nuestro organismo, fundamentalmente, los riñones, los ojos, los nervios de las extremidades, el corazón y los vasos sanguíneos.
La diabetes consiste, por tanto, en la elevación de la cantidad de glucosa en la sangre y ocurre porque en el cuerpo de la persona disminuye o no existe la secreción de la insulina, que es una hormona producida por el páncreas, y que se encarga de absorber la glucosa que hay en la sangre e introducirla en las células; a su vez éstas la utilizan como fuente de energía.
Si no hay insulina, la glucosa no puede penetrar en las células y se queda en el torrente sanguíneo, siendo eliminada más tarde con la orina. El exceso de azúcar en la sangre provoca un exceso de azúcar en la orina, lo que conlleva una sensación de amargura interna en cuanto se elimina ese dulzor.
Simbólicamente el azúcar representa la dulzura, el regalo, la amabilidad, la prueba de amor y de reconocimiento, tiene un vínculo maternal.
La presencia excesiva de azúcar en la sangre indica que tenemos dificultad en gestionar, en vivir o en obtener dulzura en nuestra vida.
La diabetes expresa un conflicto emocional de resistencia (aguantar o soportar una situación o una persona durante mucho tiempo) y de preparación para el combate.  La persona está frecuentemente ante un peligro y por tanto tiene que estar lista para el combate, como para la huida, teniendo el azúcar listo en la sangre para que sea utilizado por los músculos cuando se dé algunas de esas dos opciones.
“Debo resistir porque hay un peligro”.  “Me resisto a actuar”. “Me da miedo pasar a la acción”. “Me lo pienso todo tanto que al final no hago nada”.
El paciente está listo para la acción, pero no pasa a realizar el acto.
Conflicto de miedo más resistencia a la mirada de alguien o de algo que nos produce temor, rechazo, contrariedad, injusticia, etc.
Miedo a que nos ocurra algo a lo que querríamos poder resistirnos (a una intervención quirúrgica, a un aborto, a sentirnos empujado a hacer algo horrible, a vernos obligado a hacer algo en contra de nuestra voluntad, etc.).
¿A qué se resiste el diabético?
Al disgusto, a la contrariedad permanente, a lo repugnante, a lo injusto, al rechazo (como ocurre a los inmigrantes), al desempleo, a la quiebra de un negocio, a la violencia, al amor no correspondido, etc.
Es frecuente encontrar, en algunos diabéticos,  la sensación de ser vigilados y perseguidos, ya sea porque eso está ocurriendo en realidad o porque se imaginan que eso sucede.
Hay diabéticos que, inconscientemente, se hacen obesos para crearse una protección ante las agresiones que está recibiendo o recibió, o para no ser objeto de deseo, por el maltrato sexual o la  violación sufrida: “mejor pongo feo mi cuerpo para que los otros no me deseen y no me violen…me resisto”.
Por otra parte la palabra diabetes viene del griego: dia: “a través”, betes: “correr”: “correr a través de”: haciendo alusión a la abundante orina que se produce en el diabético, arrastrada por el azúcar.
Pero, su otro significado es: día: “cortado en dos”. Beth: “casa”: “la casa está dividida en dos”, se ha producido un conflicto de separación en la familia:
“Resisto a la separación y al rechazo que me hacen, es injusto”.
“Me siento excluido afectivamente, separado de la casa (trabajo, familia, etc.)”.
“Es injusto, yo estoy en el exterior y la dulzura está en el interior”.
“Es repugnante lo que me han hecho, los otros se quedan en casa".
“Mi cuerpo es mi casa. Mi país y mi tierra es una extensión de mi cuerpo. Cuando otras personas entran en mi casa, no me toleran o no los tolero, me aíslo o me aíslan. Entonces: RESISTO”.
“Mi pareja ya no me quiere, pero yo me resisto a dejarla”.
“Me excluyeron de la herencia”.
Conflicto de ¡se acabó la dulzura!
La insulina representa a la autoridad. Conflicto activo de resistencia a la autoridad abusiva que hace cosas repugnantes. Existe cierta noción de impotencia muscular o psíquica puesto que hay un enfrentamiento con una autoridad (país, policía, padre, etc.) al que “me resisto”.
"Quiero dulzura pero recibo tortura".
"Me enfrento a la autoridad, no puedo resistirme".
El azúcar simboliza la dulzura, la ternura, el amor:
"La ternura es peligrosa para mí".
"No quiero que entre el amor dentro de mí".
"El amor es tóxico, peligroso (han podido sufrir tocamientos sexuales, o experiencias con familiares que te quieren, pero que te maltratan física o psicológicamente, etc.)".
Diabetes insípida (Eliminar líquido peligroso): En una situación de supervivencia ligada a la madre (o parte femenina), hay que deshacerse de un “veneno” real o simbólico inoculado en nosotros (palabras muy duras que manchan en una memoria o conflicto de clan). 
El diabético es una persona que generalmente tuvo una infancia difícil con los padres o al menos con alguno de ellos.
Puede tratarse de un progenitor que se mostraba con excesiva autoridad (exceso de reglas y de normas) y, en consecuencia, falto de dulzura. Rechazaba todas sus ideas o deseos y tenía que actuar conforme a lo que él le ordenaba. Estas vivencias le han provocado un enorme rencor y, sobre todo, le ha dolido mucho el hecho de no haber sido reconocido. Semejantes experiencias carentes de cariño, de ternura, determinaron un carácter triste y amargado que en ocasiones ocultan detrás de un sentido del humor exagerado.
Las personas con diabetes tienen un afán no reconocido de realización amorosa.
Al diabético le cuesta mucho entregarse, es incapaz de aceptar, de asimilar y de abrirse al placer y al amor, porque no se creen merecedores.
Puede llegar a pensar que no le quiere nadie, lo que podría dar origen a la ira y el resentimiento.
Le gustaría recibir amor, pero no se permite mostrar su necesidad, no se atreve a buscarlo activamente:
"No, gracias, no debo tomar azúcar".
El amor y lo dulce tienen una estrecha relación.
Es posible que se esté ahogando en un mar de dulzor, convencido de que es incapaz de aprovechar la menor parte del azúcar que contiene.
No se sienten valorados ni apreciados. Son personas muy emotivas, trabajadoras y serviciales, pero con muchas expectativas: siempre están esperando algo a cambio de lo que hacen; dar esperando recibir.
Albergan muchos deseos y no solo para sí misma, sino también para sus seres queridos. Sin embargo pueden ponerse muy celosos cuando alguien posee más que ellos o sentirse culpable, si lo que desea para los demás no se manifiesta.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:...



31 marzo 2016

CONDUCTOS GALACTÓFOROS (Conflictos emocionales que pueden afectarles)


Conductos galactóforos: son los finos canales unidos a las glándulas mamarias que transportan la leche al pezón. Patologías: cáncer intraductal, microcalcificaciones o epitenoma.
Problemas de relación en el nido: conflicto de separación, no sexual, sino con vínculos maternales. Miedo de no poder proteger a nuestro hijo.
Conflicto de falta de protección, contacto, caricias, intercambios y de seguridad de mis seres queridos y la mía propia.
Falta de comunicación con los parientes que queremos guardar o tener “bajo nuestra ala” o “sobre nuestro seno”.
O también el querer separarse de alguien y no poder.
En mujeres diestras:
Mama derecha: Conflicto de separación en las relaciones horizontales, como por ejemplo: “mi marido se marcha”. “Esa mujer me ha quitado a mi marido”. Del mismo modo puede indicar el deseo de estar separada, de no estar más en contacto con mi pareja, de dejar de darle alimento afectivo (leche). “Me siento sola”. Mi marido no me ayuda, no me apoya, es frío, no habla, no recibo caricias ni atenciones.
Mama izquierda: Drama en el nido (casa, apartamento, trabajo).
Problema relacional en el nido “estricto”. Sentirse separado del hijo, tanto en sentido real como figurado. “Mi hijo se marcha”.
En mujer zurda:
Mama izquierda: Conflicto de no poder proteger a una pareja que es muy dependiente.
Mama derecha: Conflicto en relación a la protección que realizo sobre la familia. No puedo proteger a la familia o no quiero proteger a la familia (pero debo). 
Cáncer ductal: Conflicto de nido y separación.
En mujer diestra:
Mama izquierda: Niño inmaduro, padre infantil, amante infantil, marido infantil. 
Mama derecha: Hijo ya mayor, madre autoritaria, marido o amante maduros.
Epitelioma: Conflicto de separación en el nido.
Ductal infiltrante: También conflicto de nido y separación. Deseo de reunir a la familia disgregada o miedo a que la familia estalle. Suele darse cuando la mujer deja de estar separada de sus hijos, pero se encuentra que no puede alimentarlos. 
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual: (Véase mamas) 


17 marzo 2016

MUELAS (Conflictos emocionales que pueden afectarles)


Su función es la de “moler” los alimentos, por lo tanto muy ligados a la alimentación. Los premolares tienen la función de “despedazar” y las muelas la de “pulverizar y aplastar”. 
Estabilidad, seguridad, anclaje y apoyo.
Conflicto de desvalorización por no poder morder o por no poder mostrar los dientes (y ladrar) a los demás, o por no poder expresar (tener que esconder las palabras) en la familia.  
Los primeros molares, están relacionados con nuestra estabilidad, seguridad y facultad para ocupar el lugar que nos corresponde en la vida. Representan nuestra capacidad para alimentarnos, real y simbólicamente. Conservan la memoria de nuestros primeros 6 años.
Primeros molares superiores / muelas de los padres reales: Representan al lugar en donde nací, el lugar que yo ocupo en la familia, mi origen, mi entorno familiar, mi estabilidad familiar. Están relacionados con el alimento (real y simbólico) que recibimos de nuestros padres y con la autoridad.
Primer molar superior derecho: Expresa cómo reacciono ante la autoridad de mi madre, qué lugar me da mi madre. Mi reacción ante autoridades femeninas. 
Primer molar superior izquierdo: Expresa cómo reacciono ante la autoridad de mi padre, qué lugar me da mi padre. Mi reacción ante autoridades masculinas.
Problemas en primeros molares superiores: Nos indican lo que sentimos con respecto a nuestra situación familiar, si sentimos que nuestros padres han sido injustos, sobreprotectores, autoritarios, ausentes, castigadores etc. Si yo me enfrento a ellos, si hay peleas y discusiones, mis muelas presentarán daños.
Primeros molares inferiores / muelas de los padres simbólicos: Representan a nuestros padres adoptivos, simbólicos, y su capacidad para garantizar nuestra seguridad material y afectiva. Reflejan mi refugio seguro, un ambiente afectuoso y con amor.
Primer molar inferior derecho: Reflejan la seguridad emocional y económica que me brinda mi madre.
Primer molar inferior izquierdo: Representa la seguridad emocional y económica que me brinda mi padre.
Problemas en primeros molares inferiores: Nos indican que tenemos una profunda inseguridad, que carecemos o tenemos miedo de carecer de alimentos, de dinero, de afecto. Que no hubo o no hay en casa una madre o un padre, presentes física o emocionalmente. ¿De qué voy a vivir? ¿Y si me dejan de querer?
Los segundos molares: Están relacionados con el lugar que ocupamos en la sociedad. Representan nuestra capacidad para instalarnos en un trabajo, para tener una pareja estable y formar una familia. Nuestra facultad para captar el alimento emocional que recibimos de la sociedad que nos rodea. Llevan la memoria de nuestros primeros 12 años.
Segundos molares superiores / muelas de la transgresión:
Son las muelas que manifiestan el apoyo que recibimos de otros, la forma en que nuestros  padres nos educaron para desenvolvernos como ellos. Representan el hecho de que podamos confiar en otros, sentirnos apoyados, respaldados por otros. Siempre en el aspecto laboral, profesional y social.
Segundo molar superior derecho: Fidelidad social hacia mi madre.
Segundo molar superior izquierdo: Fidelidad social hacia mi padre.
Problemas en segundos molares superiores: Expresan nuestra  incapacidad para confiar en los demás. Reflejan que no estamos en el lugar que nos corresponde. No aceptamos,  contamos ni nos integramos con los demás. Seguramente vivimos una adolescencia difícil.
Segundos molares inferiores / muelas de la unión: Representan a nuestro compañero (a) de vida, con quien construiremos un hogar. Al amigo, vecino complaciente que siempre estará dispuestos a echarnos una mano cuando les necesitamos. Son las muelas que revelan cómo va mi matrimonio o mis relaciones amorosas y amistosas.
Segundo molar inferior derecho: Mi esposa, mi novia, mi amiga, mi vecina.
Segundo molar inferior izquierdo: Mi esposo, mi novio, mi amigo, mi vecino.
Problemas en segundos molares inferiores: Cualquier problema en los segundos molares inferiores, representa que me han traicionado. Engaños, mentiras, fraudes, decepciones causadas por los otros.
Muelas del juicio: Representan nuestra madurez mental, nuestra sensatez para tomar decisiones, nuestra autonomía y la capacidad para alimentarnos por nosotros mismos.
Las muelas del juicio salen cuando tenemos ya asentados los principios inculcados por nuestros padres y somos perfectamente capaces de dirigirnos, alimentarnos y mantenernos solos. El nacimiento de las muelas del juicio nos anuncia que somos adultos y que debemos de estar preparados para abandonar el hogar y formar nuestra propia familia.
Si nos molestan al salir nos expresan el dolor por haber crecido y saber que ya no podemos depender más de nuestros padres. Cuanto mayor es el dolor que sentimos, más nos indica lo que nos cuesta madurar, lo que nos duele separarnos de casa y dejar de ser niños.
Cualquier lesión representa que somos inmaduros en todos los aspectos, que todo nos lo tomamos a broma o no le damos importancia y carecemos de visión de futuro.
“Ahora estoy en edad de divertirme, ya luego busco trabajo”.
“A mis hijos que los cuide mi madre, yo no tengo tiempo”.
“Con ese dinero, me compraré ropa, ya luego veremos”.
Muela del juicio pequeña: “No confío en mi originalidad, no confío en lo que puedo lograr, soy poca cosa”.
Muela del juicio con una sola raíz: “No me atrevo a ocupar un espacio”. “Tengo poca confianza en la vida”.
Muela del juicio con varias raíces: “Tengo una personalidad rica y compleja”.
“Poseo múltiples talentos y recursos, puedo realizarme en aquello que yo quiera”.
Muela del juicio que nunca sale: “Tengo miedo visceral a morir”.
Cuando necesitamos sacarnos la muela del juicio también tiene su significado:
Extraerlas conscientemente: “Ya lo he decidido, es hora de dejar la casa, mudarme, irme, liberarme, etc.”.
Extraerlas inconscientemente (solo porque nos causa mucho dolor):

“Renuncio a ver por mí mismo, renuncio a caminar solo, quiero dar marcha atrás, quiero ser joven y permanecer bajo la protección de mis padres”.

Recomendaciones para recuperar la salud física emocional y espiritual:...
(Véase dientes)

03 marzo 2016

PÁRPADOS (Conflictos emocionales que pueden afectarles)

Párpados: Conflicto de motricidad. No se puede ver y no ver, a la vez.
Blefaritis: (inflamación de los párpados) Los párpados son como una cortina que se cierra para protegernos de las agresiones externas, para descansar o para no ver. Su inflamación procede a menudo de una cólera por algo que estamos viendo y nos causa dolor. “Eso me daña la vista”.
Conflicto de Motricidad: Relacionado con los hijos, el prójimo, con nuestra identidad.
“No puedo ver sin ser visto”. “¡Es mi hijo!”.
Existe una contrariedad o dificultad en algo visual: “quiero ver, no quiero ver, deseo ver, no deseo ver…” Relacionado a los hijos o a algo que simbólicamente pueda considerarse “hijo” como un negocio, un libro, un cuadro, etc.
Nuestra identidad, lo que queremos ser o lo que queremos mostrar se puede ver afectada por ello y no queremos que pase. No estamos aceptando algo de nuestro pasado y lo volvemos a ver en el presente. Algo que ya teníamos olvidado, lo volvemos a ver reflejado en nuestros hijos…
Conflicto de “visión sucia”, relacionado con la seducción. Deseamos algo pero, al mismo tiempo, nos lo prohibimos. “Veo algo que me mancha”.
Preferir no ver el día que empieza, no enfrentarse a la vida, por falta de ideas.
Puede manifestarse blefaritis en personas que no se conceden el derecho de cerrar los párpados para descansar o acostarse, por su ansiedad de verlo todo.
O en aquellas otras que, por un exceso de actividad, y por no contar con ningún tipo de ayuda, tampoco disponen de un merecido descanso; lo cual les irrita bastante. El dolor de párpados nos quiere transmitir que no nos protegemos adecuadamente de las agresiones externas, es decir, que nos dejamos influir con facilidad por lo que vemos.
Blefaroptosis o Ptosis palpebral: (caída de los párpados) es la manifestación de una gran tristeza…como cuando se baja el telón.
Conflicto de impotencia por algo que vemos.  Negarnos a mirar este mundo por considerarlo infantil e inmaduro. Resignación.
Conflicto de “peligro”. No poder ver cosas que nos parecen horrorosas, feas o agresivas: “No podré volver a ver a mi hijo, a mi país, etc.”.
En la mujer suele manifestarse en el ojo izquierdo y habla de la apatía y la tristeza que siente, en sus relaciones conyugales, al haber elegido un marido que la decepciona. También puede indicar un problema con el hijo.
Del mismo modo puede referirse a  otra persona a la cual desea evitar ver porque le causa lástima, no es como ella esperaba.
Conflicto de motricidad. “No se puede ver y no ver a la vez”.  “No podemos ver sin ser vistos”.
Ectropión:   El párpado (más frecuentemente el inferior) se pliega o se tuerce en dirección opuesta a la superficie del ojo. Eso provoca  sequedad e irritación de la conjuntiva del párpado.
Abrimos bien los ojos para mantener una visión sobre el entorno.
Conflicto de miedo a sentirnos solos o abandonados por algo que vemos o relacionado con la visión de algo.
Conflicto de miedo a la muerte, a lo que hay más allá, al sentido de todo (visión espiritual). 
Conflicto de relación terrible y ambigua con el padre o con quien realiza la función paterna en nosotros.
Entropión: Es la inversión de un borde de un párpado, lo que provoca que las pestañas se rocen contra el ojo. En la mayoría de los casos se observa en el párpado inferior.
Cerramos los ojos para no ver algo desagradable.
Conflicto de separación, de haber sido ignorado.
Conflicto de visión de algo que nos agrede. 
Conflicto de relación con la gente que me rodea, debido a que las personas que más me importan (padres y familia) no me han mimado ni prestado suficiente atención. No he tenido muestras físicas de su afecto.
Conflicto de impotencia por algo que vemos.
Triquiasis: Las pestañas se doblan hacia el ojo irritando la conjuntiva. 
Conflicto de separación y de culpa.
Mantenemos nuestra visión de manera sesgada, porque nos sentimos culpables de “haber visto o que nos vean”.

Conflicto de protección del padre.  
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:
(Véase ojos)



Autor Joman Romero