CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
CONOCERNOS, es un libro de consulta, para que quien sufra de una enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la verdadera causa emocional de su problema.Pueden adquirirlo en papel y también en versión digital (Kindle) a la derecha.

26 febrero 2009

Para ésta sí tiene sentido




Parece que en esta crisis todo se complica. El refrán popular de "al perro flaco todos son pulgas" alcanza estos días su justificación y veracidad más cruda, pues parece que todo se vuelve en contra de los/as ciudadanos/as, hasta el tiempo parece incluso haberse contagiado de esta especie de epidemia que vive el mundo, descargando nieve y frío para desgracia de algunos y para caldo de cultivo del ataque a degüello de otros. Todo parece complicarse en estos días y todos pretendemos buscar culpables y lanzar balones fuera, como si esto fuese cosa de los demás, especialmente de la clase política Cualquier rincón de nuestros pueblos y nuestras ciudades (el centro médico, la entrada del colegio, el bar, una acera...) son el escenario ideal para entablar a golpe de crítica, razonamientos "salvadores" y de cátedras populares, conversaciones tan absurdas como cobardes y tan egoístamente necias como infundadas.Y yo me pregunto sobre el papel que cada uno de nosotros desempeña en esto. Sobre si realmente y a título individual ponemos algo de nuestra parte en mejorar la situación o por el contrario, además de no hacer nada, nos recreamos en poner verdes a quienes tienen la responsabilidad política de poner fin ante tanto desorden y ejercemos de manera cobarde la libertad de expresión, sin reflexionar internamente sobre aspectos morales que también han de guiar nuestras acciones y que debieran formar parte de nuestro "modus vivendis".Resulta demasiado fácil criticar a los gobiernos, a los banqueros, a las empresas de construcción, etc., culpándoles de muchos de los males que padece la sociedad en la actualidad, especialmente en el ámbito de la economía, pero mientras no nos concienciemos de manera individual sobre algunas cuestiones y arrimemos el hombro también desde la austeridad, la solidaridad y el ejercicio del consumo responsable esta situación tendrá mayor prolongación en el tiempo.Mientras no nos apliquemos el cuento y contribuyamos a ello, nadie tiene autoridad moral para juzgar o para poner en duda algunas de las acciones y de las vías de solución que desde algunas instancias se realizan, y mucho menos si cuando lo hacemos no ofrecemos ideas creativas e imaginativas que puedan contribuir a mejorar el panorama actual. La complicidad indirecta a veces es más dañina que la situación que en un momento determinado se pueda padecer, máxime cuando existen muchos elementos que intervienen y nadie sabe "a ciencia cierta" los orígenes que han provocado este caos global.La salida de esta situación es por tanto responsabilidad de todos y cada uno de los que, directa o indirectamente, la padecemos.
CUENTOS ORIENTALES:
Había una vez un escritor que vivía a orillas del mar; una enorme playa virgen donde tenía una casita donde pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para su libro. Era un hombre inteligente y culto y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida. Una mañana mientras paseaba a orillas del océano vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar. El hombre le preguntó al joven qué estaba haciendo. Éste le contestó:
-Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar; la marea ha bajado demasiado y muchas morirán.
Dijo entonces el escritor:
-Pero esto que haces no tiene sentido, primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales y además hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas.
El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó:
-Para ésta, ... sí tiene sentido.
El escritor se marchó un tanto desconcertado, no podía explicarse una conducta así.
Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas. A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas.
(Extraido de La Página de la Vida)

4 comentarios:

  1. Que bonita historia!! Oye que granito a granito se hace mucho y una estrella es una estrella...Un beso

    ResponderEliminar
  2. Ya he pedido tu libro me han dicho que antes de semana santa estara!!Un beso

    ResponderEliminar
  3. Hola!!cuanto tiempo!!nada pasaba por aqui para decirte que en mi blog tienes una SORPRESA!!!

    ResponderEliminar
  4. Hola, hoy estuve donde Jose María y te conocí. He estado leyendo por partes..y me gusta lo que aquí encontré.
    Las metáforas me encantan, será porque recuerdo a mi padre...;-)
    Que tengas un lindo finde...
    Ali

    ResponderEliminar