CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
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12 septiembre 2011

CANCER (Conflictos emocionales que pueden causarlo)



El cáncer, hasta el día hoy, continua siendo para los científicos una de las más importantes asignaturas pendientes. Se han dedicado a su estudio enormes cantidades de recursos sin apenas resultados terapéuticos.
Por ahora sigue siendo la amenaza sanitaria más importante de nuestra época y la enfermedad que más miedo nos provoca.
Pero, ¿qué es el cáncer?
El cáncer empieza en las células, las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo.
Normalmente, las células crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, mueren, y células nuevas las reemplazan. Ahora bien, esta división de las células es un proceso que nuestro cuerpo suele mantener muy bien controlado y regulado, para que las células se dividan solamente cuando es necesario.
Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. En un momento determinado el cuerpo ve como sus células, cada vez en mayor número, cambian de opinión y alteran su comportamiento. Dan por terminada la actividad que tenían asignada al servicio de un órgano determinado y, por lo tanto al servicio de un organismo mayor (cuerpo) y empiezan a desarrollar objetivos propios. El crecimiento descontrolado de las células hace que se forme una masa celular más o menos compacta, a esta masa se la denomina tumor.
Cuando las células que constituyen dicho tumor no poseen la capacidad de invadir y destruir otros órganos, hablamos de tumores benignos. Pero cuando estas células además de crecer sin control sufren nuevas alteraciones y adquieren la facultad de invadir tejidos y órganos de alrededor se denomina tumor maligno o cáncer.
Por lo tanto, cáncer, es el nombre que se da al crecimiento exagerado de un grupo de células como consecuencia de haber perdido  sus mecanismos normales de control.
El cáncer se origina a consecuencia de una tragedia personal, de un traumatismo emocional o afectivo de alta intensidad que le pilla a la persona completamente desprevenida y que,  además, por su educación, sus miedos, sus creencias, etc. no se permite expresar su sufrimiento ni la pérdida de referencias, de ilusiones, de alegría que la vivencia le ha producido; más bien, lo vive en aislamiento interior, lo guarda dentro de sí, sin compartir con las personas de alrededor. Dicho traumatismo irá afectando, poco a poco, toda la estructura psicológica de la persona y perjudicará su capacidad de experimentar la alegría de vivir. El cáncer, por tanto, representa la destrucción de nuestra estructura interior de equilibrio. Obviamente, todo este proceso psicológico es inconsciente, soterrado e indoloro, al menos al principio. En los primeros estadios, el enfermo no nota nada porque no siente ningún dolor que le dé la alerta. El sentimiento que le invade es la tristeza que, poco a poco y en silencio, va socavando y destruyendo la consciencia y el cuerpo, pero no se ve desde fuera. Cuanto peor es el estado general de la persona más fácilmente puede ser afectada. Por lo tanto, para que se produzca la formación del cáncer, se han de dar estas tres causas:
a) Haber sufrido previamente un fuerte conflicto –separación de la pareja, muerte de un ser querido, despido inesperado del trabajo, accidente, etc.
b) Que el sistema inmunitario no funcione correctamente.
c) Que se haya vivido en soledad.
La naturaleza del conflicto emocional determina la localización del cáncer:
a) Cáncer de estómago: Algo no puede ser aceptado ni digerido. El enfermo se siente triste, amargado, angustiado y pierde interés por la vida porque siente que la gente lo lastima.
b) Cáncer del cuello del útero: Conflictos sexuales importantes con la pareja.
c) Cáncer de mama: Conflicto de rotura emocional con la pareja, con un hijo o con alguien al que se considera como tal.
d) Cáncer de hueso: Conflicto de auto-devaluación, etc.
El tiempo del desarrollo del cáncer según el Dr. Hamer:
a) Cáncer de bronquios: aproximadamente, 18 meses
b) Cáncer del cuello del útero: 12 meses
c) Cáncer de ovarios: 5-8 meses
d) Cáncer del cuerpo del útero: 5-7 meses
e) Cáncer de mama: 2-3 meses
f)  Cáncer de pulmón: 7 meses
Transcurridos estos plazos, el cáncer puede ser detectado en el cuerpo.
Como resumen podríamos decir que el cáncer es producido por un bloqueo de las defensas propias del cuerpo, como consecuencia de un conflicto psíquico.  El cáncer se desarrolla mientras exista el conflicto emocional. Por eso cuando la persona logra solucionar plenamente el conflicto, tanto si ha sido consciente de la correlación como si no lo ha sido, el cáncer queda inactivo y la persona recupera su salud. En caso contrario, el organismo no podrá completar su trabajo de autosanación.
Características afectivas y psicológicas de los enfermos de cáncer:
El enfermo de cáncer padeció en su niñez falta de amor y de seguridad. Mantuvo relaciones difíciles con uno de sus progenitores o con ambos. Guarda en lo más profundo de sus entrañas un secreto doloroso que le corroe, una herida  profunda que sufrió en su infancia en aislamiento (carencia afectiva o rechazo) y que no puede o no quiere cicatrizar. Vive acompañado de un gran sentimiento de culpabilidad por haber albergado pensamientos de odio e ideas de venganza y es incapaz de perdonar y de perdonarse. Inconscientemente, reprime su agresividad; encuentra excesivas dificultades para dar rienda suelta a su energía creativa, para desarrollar y mantener relaciones significativas y duraderas.
Tiende a desarrollar sensaciones de soledad como resultado de que considera que su vida está privada de afecto.
A menudo se siente incapaz de resolver problemas emocionales profundamente arraigados. Prefiere no ser consciente de su existencia.
Siente miedo. Se asusta profundamente de los acontecimientos negativos. Cuando se enfrenta a una experiencia traumática imprevista, reacciona adversamente y no puede hacerle frente.
Tiene dificultad para expresar su dolor interno. Tiene tendencia a sufrir en silencio, por lo cual, no consigue un alivio a su situación. Tiene la sensación de que no hay ninguna salida para sanar el dolor que está sintiendo.
Vive sumido en un estado permanente de desesperación, tristeza, dolor, enfado y hostilidad; aunque exteriormente los demás le consideran personas encantadoras, sosegadas, agradables, serviciales y hasta simpáticas.
Su conflicto más profundo es su falta de identidad. “No soy quien quiero ser”.
Por eso tiene la necesidad de causar siempre la mejor impresión a los otros. Para él la apariencia es más importante que el Ser.
Por eso no puede negarse, no sabe decir “no”, obedece sin rechistar y se somete a las reglas y a las normas establecidas antes que expresarse tal como es.
El afectado de cáncer no se puede considerar una persona religiosa en un sentido profundo, a pesar de que muchos se aferran a costumbres o tradiciones  religiosas, e incluso puede reprochar y rechazar a Dios por lo que vivió.
No acepta su enfermedad ni se enfrenta a ella desde un punto de vista espiritual; más bien siente desesperación, impotencia y autocompasión ante un destino que vive con resignación. Otros se preparan como para un combate y cooperan con su médico sometiéndose, muchas veces, a tratamientos duros y peligrosos, amparándose en su voluntad de vivir.
Debido a la falta de fe que tiene en sí mismo, establece relaciones de dependencia con otras personas o cosas, un trabajo, un matrimonio, una casa, un papel o rol significativo, etc.
Si por cualquier circunstancia –muerte, jubilación, separación, traslado,-esta relación se rompe, el enfermo se siente desamparado, se rinde y se ve a sí mismo como víctima. ¿Qué es lo que no quiere ver morir? (vejez, trabajo...)
Incapaz de enfrentarse a semejante conflicto entra en un estado de desesperación que le hace perder el sentido y la conexión con la vida, haciendo fértil el terreno para el tumor.
El cáncer es como un auto castigo que se antoja definitivo, una prueba inconsciente de su fracaso en la vida.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:...






Joman Romero
Autor del libro CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?