El eructo es una expresión sonora de gas por la boca que procede del estómago.
Puede deberse a un miedo repentino ocasionado por un acontecimiento imprevisto o por un pensamiento, un concepto o una idea que nos cuesta mucho digerir y, por ello, lo devolvemos. También puede indicarnos que somos impacientes y queremos incorporar y asimilar todo con mucha rapidez. O que padecemos estrés por causa del mundo material, profesional o financiero.
A menudo, además, expresan que sufrimos una acumulación de problemas. Cada vez que solucionamos uno, llega otro. “Me falta aire, ligereza, libertad, en el intercambio relacional”.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:
La vida nos proporciona en cada momento aquello que necesitamos para nuestro crecimiento. Si no aceptamos el presente no podemos avanzar. Cuando aceptamos el presente nos aceptamos a nosotros mismos y ya no hay ninguna necesidad de huir.



















