CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
CONOCERNOS, es un libro de consulta, para que quien sufra de una enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la verdadera causa emocional de su problema.Pueden adquirirlo en papel y también en versión digital (Kindle) a la derecha.

15 noviembre 2016

BRAZOS (Conflictos emocionales que pueden afectarles)



Nombre genérico que recibe la extremidad superior, pero en realidad solo hace referencia al segmento que va del codo al hombro. Del codo a la muñeca es el antebrazo.
Los brazos tienen que ver con nuestra capacidad y habilidad para actuar, trabajar, cargar, para abrazar a las personas, para aceptar y para acoger las experiencias de la vida “con los brazos abiertos”.
También reflejan nuestro carácter, nuestra manera de expresarnos, nuestra utilidad y nuestra valía; con ellos golpeamos, protegemos, acariciamos, sujetamos, etc.
Si aparece algún problema en ellos quiere decir que tenemos un conflicto emocional en el cual no nos sentimos a gusto con alguna situación afectiva o bien alguna circunstancia en el trabajo o con las órdenes que recibimos en nuestro trabajo. 
Por ejemplo, cuando sentimos miedo a realizar algo, alguna tarea o a las consecuencias que nos pueda acarrear.
También cuando nos resulta imposible llevar a cabo alguna acción referente a nuestro ámbito familiar o profesional. Como cuando nos sentimos culpables al darnos cuenta de nuestra incapacidad para abrazar a los seres queridos; o cuando estamos tristes y apenados porque no nos sentimos útiles en el trabajo y carecemos de confianza en nuestras capacidades; estas tensiones se manifestarán en nuestros brazos por medio de dolores o traumatismos.
Cuando estamos hartos de algo o de alguien y no queremos reconocerlo, nuestros brazos  no reciben estímulos de parte de la mente y nos lleva a recogernos en nosotros mismos cargados de dolor  y de sufrimiento, sin darnos cuenta que sólo nosotros, con nuestra actitud, o en este caso más bien, con nuestra desidia, lo hemos provocado.
“No me gusta que se me acerquen, ni que me abracen”.
“No me gusta hacer este trabajo”.
“Me molesta cómo mi jefe me da las órdenes”.
“No me siento capacitado para hacer este trabajo”.
Brazo derecho (zurdo para los zurdos): Conflicto de dejar partir a quienes amamos (hijos, familia…).
Brazo izquierdo (derecho para los zurdos): Conflicto de protegerse de agresiones. Querer mantener a alguien a distancia.
Aunque la simbología del brazo está relacionada con el trabajo, la acción, con nuestra intención de querer abarcar o no, etc., es necesario también tener en cuenta si la dolencia afecta a la piel, músculo, hueso, etc.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:
Cuando la capacidad de movimiento de nuestros brazos se reduce, cuando el dolor nos impide levantarlos, es señal inequívoca de que ha llegado el momento de empezar a actuar. No debemos dejarnos llevar por las resistencias de la mente y pasar a la acción con confianza. La existencia nos proporcionará lo necesario.  Aunque el momento sea difícil, es nuestro deber seguir adelante; meternos de lleno en la vida para que el futuro sea más dichoso.
Debemos aprender a perdonarnos, a perdonar a los demás y a abarcar con alegría las experiencias que nos proporciona la vida. Con esta actitud, nuestro Ser interior se ablanda, se vuelve más comunicativo, y estaremos más dispuestos también a apoyar y proteger a los demás y abrazar sin retener.
“Necesitamos comprender que la vida nos presentará siempre lo que necesitamos vivir en cada momento”.
“Debemos comprender que si nuestro trabajo no nos gusta, podemos ver otras opciones”.
“Es bueno para nosotros estar abierto para dar y recibir amor de los demás”.
“Necesitamos confiar en nuestra capacidad para realizar cualquier tarea”.
Si la tensión se manifiesta en el brazo derecho, estará relacionada con la energía Yin, (lo materno) y con nuestra predisposición para dar y si se produce en el brazo izquierdo estará en relación con la energía Yang, (lo paterno) y con nuestra capacidad para recibir.



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Joman Romero

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