CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
CONOCERNOS, es un libro de consulta, para que quien sufra de una enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la verdadera causa emocional de su problema.Pueden adquirirlo en papel y también en versión digital (Kindle) a la derecha.

12 noviembre 2018

VESÍCULA BILIAR (Significado emocional y metafísico)




La vesícula biliar es un depósito en forma de pera en el que se acumula la bilis segregada por el hígado y donde es retenida, hasta verterla en la digestión cuando sea necesario. Es como una carga de agresividad que se retiene para utilizarla en el momento oportuno.

La vesícula no solo participa en la digestión física de los alimentos sino que también tiene un cometido equivalente en la digestión psicológica de los acontecimientos.

La vesícula biliar guarda la bilis que ayuda en la digestión, por lo tanto en los conflictos relacionados, habrá una necesidad de digerir y descomponer (destruir) algo grande, pero con un componente de agresividad, rabia y cólera.

Conflicto de pérdida de territorio con enfrentamiento (injusticia y rencor).

Celos profesionales, traición.

En la mayoría de los síntomas relacionados con la vesícula, existe un fuerte sentimiento de rencor, porque "algo ha sucedido" dentro de nuestro territorio (casa, trabajo, ciudad, país, etc.) en relación a la forma en que nos comunicamos con los demás o viceversa y a causa de ello, estamos viviendo una gran "injusticia" de la cual no nos podemos defender.

Se trata de una sensación de "Yo no puedo golpear a... (En relación a nuestro padre/madre, nuestro jefe/a, nuestra pareja, etc.)

Por lo tanto, nos guardamos, nos aguantamos ese rencor y lo interiorizamos de manera que queda bloqueado, reprimido.

Conflicto de cólera e ira con sentimiento de estar siendo engañado.

Del mismo modo, puede ocasionarnos problemas en la vesícula, el hecho de sentir que hemos perdido nuestra identidad dentro del territorio: Conflicto de no tener derecho a hacer (pensar, opinar, sentir) lo que uno quiere.

Ya no sé quién soy”.

“Mi opinión no vale, ya no me toman en cuenta”.

Cálculos biliares: Formación de acrecencias de material sólido (piedras) en las vías biliares y la vesícula biliar.

Conflicto de juicios con amargura y agresividad reprimida.

El sentido de un cálculo biliar es el de retener la bilis para que no salga. Puede ser para no digerir algo o para frenar un exceso de bilis (amargura, ira, rabia, rencor…) que no queremos que se manifieste.

Situaciones familiares conflictivas de pérdida de territorio por no tomar decisiones. “No quiero que el otro tenga rabia hacia mí”. “Van a pensar mal de mí”.

Conflicto de rencor con tonalidad de muerte, en el que estamos enfrentados a una oposición dura como una piedra.

También puede indicar que estamos viviendo un conflicto de cálculo. Por ejemplo, planeamos hacer algo y terminamos haciendo otra cosa, porque calculamos mal. Somos muy testarudos y deseamos tener todo calculado, planeado y si alguien nos desvía de nuestros objetivos o nosotros mismos cambiamos de decisión nos lo tomamos muy mal y nos enfadamos mucho.

Obsesión por planear las cosas.

Sentimiento de frustración si algo no planeado surge.

Imposibilidad de valorar otras opciones.

Juzgarse duramente. No poder ser agresivo.

“Yo nunca puedo tomar decisiones en la vida”.

“No salió como yo quería”.

“Yo quería ir por ahí y me lo impidieron”.

“Calculé mal”.

“Esto no estaba calculado”.

 Afecta principalmente a individuos de carácter triste y amargado, insatisfechos consigo mismo, que no se sienten reconocidos ni saben cuál es su “sitio” en la vida, que siempre tienen algo que objetar y que son propensos a ataques súbitos de cólera.

Las madres que por sus obligaciones familiares no han podido dar libre curso a su energía y mantienen juicios condenatorios y resentimientos por su falta de libertad, son candidatas firmes a padecer cálculos biliares.

Conductos biliares intrahepáticos: Expresan un sentimiento de carencia (comida, dinero, etc.) y cólera.

Vía biliar extrahepática: Fuerte emoción de cólera.

Vías pancreáticas: Nos hablan de un sentimiento de carencia unido a una injusticia: “El dinero va allí, donde no tendría que ir”. “Siento un fuerte odio por...”. “Nunca  perdonaré al idiota que robó mi puesto en la empresa”. “Jamás olvidaré la traición de mi pareja”.

Las personas que padecen de trastornos en la vesícula sienten un fuerte deseo y una gran  tendencia  a forzar, utilizar, manipular y dirigir a los demás, aunque les cuesta mucho reconocerlo.

Mediante la vesícula biliar, expresamos la capacidad que tenemos para ver claro en nosotros mismos con honradez, es decir, nos ayuda a clarificar y a discernir.

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CADERAS (Significado emocional y metafísico)


Es la articulación fundamental para mantenerse en pie y para caminar. Representa las creencias más profundas sobre la manera de entender nuestra relación con el otro y con el mundo y la forma que la vivimos.
“Mantenerse en su posición”.
Cuando una persona presenta algún problema en la cadera significa que está viviendo un conflicto emocional en el cual le es difícil "mantener su posición". Tal vez ya nadie le obedece, quizás sus hijos ya hacen su santa voluntad y le ignoran, puede ser que ya nadie le telefonee o le visite, o ya no le festejan su cumpleaños como antes. Ha dejado de ocupar la posición "importante" que antes ocupaba y con ello, ha perdido su lugar en la familia, su identidad y su fuerza.
"Soy viejo, quisiera luchar, pero mejor me aguanto, me someto”.
“No quiero ir allí, pero no puedo oponerme…no puedo hacer otra cosa, no puedo luchar”.
Si se trata de una persona joven el conflicto estará relacionado con: Conflicto de oposición real, de deber ceder contra la propia voluntad ante alguien más fuerte.
Quiero luchar por algo pero no puedo, me limitan, no me dejan, no confían en mí, pero de todas formas soy una persona “luchadora” y no desistiré hasta lograrlo.
"Soy joven, quiero luchar, y no puedo, pero no ceso en mi intento".
Conflicto de oposición simbólica: “Me opongo, no tengo las mismas ideas políticas”.
Conflicto de oposición más ira reprimida, rencor, injusticia (está afectado el meridiano de la vejiga).
Si la cadera nos duele más cuando estamos de pie nos quiere indicar que somos débiles para tomar y mantener nuestras decisiones.
Si por el contrario el dolor aumenta cuando nos encontramos sentados o acostados, quiere expresar  que “inconscientemente” no nos permitimos descansar porque creemos que eso nos hará débil ante los otros.
Ante cualquier síntoma en la cadera, incluso cuando nos caemos o nos la fracturamos, hemos de tratar de analizar los siguientes conflictos:
“Alguien se opone a algo que yo quiero, pienso o me gusta”.
“Siento coraje e ira hacia alguien que me contradice”.
“Conflicto de oposición sexual: He vivido un incesto (real o simbólico)”. La mayoría de los incestos son simbólicos, salvo cuando hay luxación congénita de cadera, por ejemplo: mi mujer o mi marido, es el doble de mi padre o de mi madre, o de mi hermano o hermana y a nivel inconsciente, la libido va disminuyendo, poco a poco.
“En mi familia hay un gran secreto”, éste conflicto se puede transformar en artrosis de cadera.
Osteocondritis disecante de cadera: (los mismos conflicto anteriores).Afecta comúnmente a personas que tienen la falsa creencia de que “deben” cuidar de sus padres, atenderlos, bañarlos, alimentarlos, etc., aunque internamente se oponen. 
“No puedo con la carga de mi madre”.
Generalmente las personas con problemas en la cadera tienen dificultades para ejecutar lo que quieren hacer. Piensan en realizar algo diferente, lo planean, pero a última hora, tienen dudas, se dan por vencidos porque creen que “no va a salir bien” y se pasan la vida conformándose con lo que tienen.
“Miedo de tomar decisiones importante”.
“Miedo a los cambios por falta de confianza en sus propias fuerzas. No hay hacia dónde avanzar”.
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11 noviembre 2018

HERPES ZOSTER O ZONA (Significado emocional y metafísico)




El herpes zoster o zona es una afección cutánea de origen infeccioso que se caracteriza por una erupción muy dolorosa en el trayecto de un nervio sensitivo, acompañada de sensaciones de escozor.
La zona suele presentarse con mayor frecuencia en personas que tuvieron varicela en el pasado, por lo que se puede considerar como una recaída. El adulto que padece ésta afección cutánea, es como si no hubiera comprendido e integrado el mensaje de su padecimiento infantil en cuanto a su responsabilidad para defenderse de los demás y quisiera llamar la atención para que alguien le cuide y le alimente como si fuese un niño.
El zóster o zona puede traducir el enfado que siente una persona ante una situación o una persona determinada. Tiene la sensación de haber sido perjudicado en su espacio vital, de tener que arrastrarse o de no poder vivir la vida que desea. Lo que sucede la quema, pero le falta valor para hacerle frente.
Se manifiesta como consecuencia de haber sufrido un conflicto de separación que, en algunos casos, suele ir asociado a un conflicto de suciedad, de mancha, (he sido ofendido, humillado, menospreciado, etc.). Si además va acompañado de una noción de contacto no deseado, surgen las molestias, los dolores. 
“Estaba en contacto con…” 
“No quiero estar más en contacto con…”
“Me siento sucio y humillado porque no me abrazan”.
“Me siento sucio y humillado porque no me tocan”.
“Me siento sucio y humillado porque no me hacen el amor”.
“Quiero distanciarme de esta separación porque la veo sucia”.
“Me empacha tanta dulzura”.
Si la experiencia está relacionada con algo que le cuesta ver o aceptar (zona oftálmica), si está relacionada con su imagen o identidad (zona facial), o si afecta a su vida cotidiana en el terreno personal o profesional (zona intercostal).
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HERPES LABIAL (Significado emocional y metafísico)



El herpes es una infección cutánea producida por un virus.
Este virus vive en las personas en estado latente y se manifiesta en determinadas circunstancias.
Sus síntomas principales son los picores y pequeñas ampollas que producen quemazón. Éstas más tarde se convierten en costras amarillentas.
Por lo general, el herpes se manifiesta alrededor de la boca o de los órganos sexuales, en el límite entre la piel y la mucosa, es decir, entre el exterior y el interior. En el herpes podemos encontrar un conflicto relacionado con la epidermis, con la mucosa o con el nervio.
La epidermis nos traduce un conflicto de separación o de falta de contacto, que puede hacer referencia al padre o al marido.
La mucosa es algo, interno, íntimo.
Los nervios nos hablan sobre un conflicto relacionado con un deseo, con un proyecto.  Por ejemplo:
“Estoy esperando que mi pareja me dé un beso, pero no se ha decidido.”
Herpes labial: Comúnmente se le denomina fuego, fiebre o calentura labial. Es una afección causada por un virus. En los labios se forman vejiguillas acompañadas de dolores que causan tensión, tirones, hormigueo o escozor.
Es la manifestación física de una contradicción interior. Se desea algo que nos atrae pero, al mismo tiempo, nos causa temor.
Al ser la boca lugar de expresión, el fuego en los labios puede deberse a un juicio demasiado severo contra alguien del sexo opuesto que no ha sido expresado, en el último momento, lo hemos retenido en los labios.
También puede manifestarse herpes cuando consideramos que alguien o algo es repugnante. Las repulsivas vejiguillas representan la repugnancia que no hemos podido exteriorizar.
Del mismo modo, el herpes puede ser la excusa perfecta para no besar a los demás o a una persona concreta, con la cual estamos enfadados, porque nos ha hecho sentirnos humillados.
Por el contrario, el herpes labial puede expresar que la persona no tiene cubierta la cuota de besos:
“No tenemos nuestra dosis de besos”.
“Estoy esperando un beso, pero éste no llega nunca”.
“Me hubiera gustado darle un beso, pero ya no es posible”.
Conflicto de separación + suciedad: “Me siento sucio o mancillado porque no me han besado”. “Me empacha tanta dulzura”.
¿Qué contradicción me causa sufrimiento? ¿Qué situación difícil no me atrevo atacar, aunque pretendo hacerlo? ¿Qué me produce asco? ¿Qué me repugna? ¿Tenemos que decir algo que nos quema? ¿Hemos dicho algo que nos ha quemado? ¿Quién deseamos que nos bese? ¿A quién no queremos besar?
¿Por quién nos negamos a ser besados?
Herpes genital o de los glúteos: Su característica principal es que sólo puede ser visto por las personas más íntimas. Puede manifestarse en personas que han recibido en su infancia una educación puritana y represora.
Es una indicación de que existe descontento o culpabilidad sexual con muchos remordimientos.
“Engañé a mi esposa, aunque la amo”.
“Besé al vecino pero cómo se lo digo a mi novio”.
Conflicto de separación + suciedad: “Quiero distanciarme de esta separación, que la vivo como sucia.
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EL CUERPO: lateralidad derecha e izquierda




Las lateralidades físicas de los síntomas son absolutamente reveladoras de lo que ocurre en nuestro interior, por ello es posible que muchos lectores interesados en la autosanación y que hayan leído a otros autores, puedan sorprenderse cuando manifiesto que el lado derecho del cuerpo representa para mí el símbolo de la “madre, femenino” y el lado izquierdo el símbolo del “padre, masculino”.
Yo, cuando empecé a interesarme en la sanación holística, también aprendí lo contrario. Es decir, que el lado derecho del cuerpo regido por el hemisferio izquierdo estaba relacionado con la acción, la razón, con la energía Yang y, consecuentemente con el símbolo masculino, con el padre o con sus representantes (la autoridad, etc.) y el lado izquierdo regido por el hemisferio derecho estaba relacionado con la intuición, con la energía Yin, con el lado femenino y la madre o con sus representantes (instituciones, sociedad, etc.).
Así podemos llegar a la conclusión que las afecciones del lado derecho nos hablan de algún conflicto con un elemento masculino, con el hijo, con el padre o con los que lo representan, el jefe, la autoridad, etc. Del mismo modo, el lado izquierdo evocaría las dificultades de relación con un elemento femenino, la hija, la madre o con el hogar, la casa, la sociedad, etc.
Pero a pesar de que este posicionamiento es correcto para la fisiología, para la ciencia, no se puede considerar válido para el desciframiento del lenguaje del cuerpo, ya que está basado en un error.
Las personas tenemos dos sistemas nerviosos bien diferenciados que actúan en nuestro cuerpo: el sistema nervioso  central o cerebroespinal que está regido por el cerebro y por nuestro Consciente y el sistema nervioso autónomo o neurovegetativo  que está regido por nuestro No – Consciente. A su vez el sistema nervioso autónomo está dividido en dos: el sistema simpático y el parasimpático (o sistema vago).
El sistema nervioso central  es el que regula la vida consciente y voluntaria. Las informaciones provienen de los cinco sentidos y tiene una gran repercusión sobre todos los procesos que el hombre puede realizar de forma voluntaria, como caminar, coger un vaso, abrazar, etc. ya que actúa sobre las fibras musculares “blancas” situadas principalmente en los brazos y en las piernas.
Sin embargo, el sistema nervioso autónomo rige todo lo que es involuntario, inconsciente en nuestro organismo, como la digestión, el sistema inmunológico, el funcionamiento del corazón, etc. y de él dependen casi totalmente las llamadas fibras “rojas” como el corazón, el páncreas, el hígado, etc.
Ahora bien, a diferencia del sistema nervioso central , que como hemos visto, se cruza a nivel de la garganta, por lo que cada hemisferio cerebral gobierna el lado del cuerpo contrario al que se encuentra situado, el sistema nervioso autónomo, no se cruza, si no que se extiende a partir de un eje central uniforme. Desde la cabeza a los pies, la derecha se mantiene a la derecha y la izquierda, a la izquierda.
Teniendo en cuenta que no es el cerebro, por medio de su sistema nervioso central  el que actúa en las enfermedades y en los accidentes, ya que no se consideran procesos voluntarios del ser humano (nadie se pone enfermo intencionadamente) sino más bien inconscientes y, por consiguiente, procedentes del sistema nervioso autónomo  regido por nuestro No- Consciente, yo estoy convencido que la lateralización que debemos tener en cuenta, cada vez que estemos en presencia de un síntoma lateralizado es: la derecha como símbolo de la “madre”, femenino y la izquierda como símbolo del “padre”, masculino. Esto debe de ser así para todas las personas diestras y a la inversa, para todas las personas nacidas biológicamente zurdas.
También hay otra explicación más sutil: según la psicología, en cada ser humano se encuentran las dos polaridades, una visible y otra oculta, masculina-femenina, hombre-mujer, pero tanto física como psicológicamente desarrollamos de modo preferente una de ellas dejando la otra en la sombra. Según C. G. Jung, la sombra es la suma de todas las facetas de la realidad que el individuo no reconoce o no quiere reconocer en sí y que, por consiguiente, descarta. No reconocer la sombra, la parte oculta que hay en nosotros, nos angustia y nos hace sufrir, ya que cuando uno rechaza en su interior un principio determinado, cada vez que lo encuentre en el mundo exterior desencadenará en él una reacción de angustia y repudio y le llevará a proyectarlos sobre su cónyuge o pareja. De dicha proyección emana la tendencia de resaltar las cualidades o defectos de otra persona que, en realidad, solo reflejan, como si se tratara de un espejo, la belleza o las imperfecciones de nuestra propia alma.
Con ésta teoría podemos comprender que nuestra dificultad no procede de lo visible, de esa parte de nosotros con la que nos identificamos, sino de lo invisible, de esa otra parte que no queremos ver.
Por eso cuando una persona tiene algún síntoma negativo en su rodilla derecha, símbolo de la acción, de la razón, ya que está gobernada por el hemisferio izquierdo, masculino, podría manifestar alguna dificultad con su parte invisible y secreta, es decir, con su dimensión femenina oculta, a la que se ve confrontada a través de una mujer de su entorno, la que le llevará a tomar conciencia del problema -de matiz femenina- que tiene.
Después de mi formación como psicodescodificador he de reconocer que en determinadas enfermedades, como las que afectan a las mamas, a los hombros, brazos, bronquios, tiroides, pies, piernas, huesos, etc., es difícil, en muchos casos, poder descifrar con exactitud la lateralidad, ya que aunque tenemos un cerebro femenino que gestiona los resentires femeninos y un cerebro masculino que rige los resentires masculinos, hemos de admitir que se puede ser biológicamente mujer pero, sin embargo, tener mucha energía masculina y al contrario.
Por otra parte, existe también la persona ambidiestra, que puede ser diestro biológico o zurdo biológico, dependiendo si se trata de un hombre o una mujer.
E incluso podemos tener una lateralidad contrariada. Por ejemplo, algunos padres que tienen hijos zurdos de nacimiento y, por alguna razón, social, familiar, etc., les obligan a escribir o a comer con la mano derecha, estos niños se convierten en diestros funcionales pero continúan siendo zurdos biológicos.
El Dr. Salomon Sellam, en su libro Los Huesos, publicado por Ediciones Bérangel, nos ofrece dos aspectos, dos alternativas que podrían ayudarnos a descifrar la lateralidad para poder precisar mejor el origen de nuestro conflicto.
Por un lado nos habla de: “el lado del impacto neuro-motor”. Cuando el peligro, el problema o la situación conflictiva provienen de la derecha y el impacto neuro-motor se inscribe en ese mismo lado, se trataría de una lateralidad diestra. Nos cita como ejemplo a un bombero con problemas en su hombro derecho, ya que no fue capaz de abrir la puerta de una casa en llamas empujando con esa parte de su cuerpo y, como consecuencia, una persona que se hallaba en el interior falleció, por lo cual se sintió invadido por una gran culpabilidad, que se instaló en su hombro derecho desvalorizado. Si en lugar de haber utilizado su hombro derecho, para intentar abrir la puerta, hubiera recurrido a su hombro izquierdo, por supuesto, la patología se habría instalado en éste hombro.
Y, en segunda lugar, nos sugiere una versión propia, que según nos dice, le ha ayudado enormemente a descifrar la lateralidad y, por consiguiente, el origen del conflicto emocional.
Una patología localizada a la derecha: estaría relacionada con la parte afectiva, con el interior, la casa, el hogar, con el sentimiento de concebir un proyecto, un deseo, la mayoría de las veces contrariado. “Me gustaría hacer eso, me gustaría conseguir tal cosa…pero me siento incapaz o no lo puedo llevar a cabo porque me siento poco apreciado, soy una nulidad a los ojos de los demás”.
Una patología localizada a la izquierda: está en estrecha relación con la acción, el peligro, lo exterior, el trabajo, la realización de un proyecto a menudo contrariado, seguido de una sensación de desvalorización. “He hecho esto o lo otro y me arrepiento, he sido una nulidad, he fallado en discernir, etc.
Otras visiones desde diferentes aspectos:
Desde una visión energética se considera el lado derecho del cuerpo como masculino: (Emisión, donación, el padre), y el lado izquierdo del cuerpo como femenino: (Receptividad, comprensión, la madre).
Desde el aspecto mental se considera el hemisferio derecho como femenino: (Intuición, imaginación, música y arte), y el hemisferio izquierdo como masculino: (Razonamiento, lenguaje, ciencias y matemáticas).
En el aspecto biológico se considera el hemisferio derecho como masculino (controla los órganos y funciones masculinas), y el hemisferio izquierdo como femenino (controla los órganos y funciones femeninas).
A continuación les ofrezco varias pruebas para determinar la lateralidad biológica:
Aplauso. Las personas que aplauden con la izquierda plana y la derecha golpea, son diestros biológicos; los que tienen la derecha plana y da golpes con la izquierda, son zurdos biológicos. Los que aplauden en el medio se considera que presentan un cerebro doble, es decir, que funcionan con ambos cerebros.
Dar el pecho al bebé. Si cargan al bebé con el brazo izquierdo disponen de la derecha para poder hacer otra cosa, van a dejar libre el lado más fuerte, y si son zurdas, será justo al contrario. ¿Con qué mano le das el biberón?
Ensartar el hilo en una aguja. Los diestros tomaran la aguja con la mano izquierda, los zurdos con la derecha.
El martillo y el clavo. Los diestros cogerán el clavo con la mano izquierda, los zurdos con la derecha.
Subir escaleras. ¿Cuál es el pie que sube el primer peldaño?
Conflictos asociados a la lateralidad:
La dislexia puede estar relacionada. De hecho puede haber algo de lateralidad contrariada. Es necesario saber la lateralidad biológica. Aunque también hay memorias transgeneracionales.

Otro sería confundir la derecha con la izquierda. Está relacionado con memorias de ser un hijo/a no deseado o no ser del sexo que los padres hubieran preferido (ser niño y que los padres quisieran una niña o a la inversa).



Joman Romero